Hemos analizado los 37.354 certificados de vivienda registrados en el ICAEN en Sant Cugat, Rubí, Cerdanyola y Ripollet. Esto es lo que dicen los datos sobre el parque residencial de la comarca, y lo que implican si vas a vender o alquilar.
El certificado de eficiencia energética califica cada vivienda con una letra de la A (la más eficiente) a la G (la menos). La etiqueta incluye dos escalas: el consumo de energía primaria no renovable y las emisiones de CO₂, medidas en kilos de CO₂ por metro cuadrado y año. Los datos de esta página corresponden a la letra de emisiones, la que resume cuánto contamina la vivienda al calentarse, refrigerarse y producir agua caliente.
La letra no es un examen que se apruebe o se suspenda: es una fotografía del comportamiento energético del edificio, regulada por el Real Decreto 390/2021. Sirve para comparar viviendas entre sí y para saber dónde conviene invertir.
Estos son los certificados de vivienda registrados en el ICAEN en Sant Cugat, Rubí, Cerdanyola y Ripollet:
En conjunto: 37.354 certificados de vivienda, de los cuales 21.559 —el 58%— tienen letra E. Es, con mucha diferencia, la calificación más habitual de la comarca.
La explicación está en el año de construcción. Rubí, Cerdanyola y Ripollet crecieron con el boom migratorio de los años 60 y 70: bloques de vivienda levantados antes de que existiera ninguna exigencia de aislamiento térmico (la primera norma, la NBE-CT-79, es de 1979). Fachadas sin aislamiento, ventanas de aluminio sin rotura de puente térmico y calefacciones antiguas dan, casi siempre, una E o peor.
Sant Cugat tiene un parque más joven, con mucho peso de la vivienda unifamiliar y de promociones de los años 90 y 2000 construidas ya con criterios térmicos. Por eso su distribución es distinta: la mitad del parque sigue en E, pero la D (2.707 certificados) y las letras A y B (1.405 en total) pesan mucho más que en el resto de la comarca.
Es la duda que más nos llega, y la respuesta es clara: el certificado solo informa. El Real Decreto 390/2021 obliga a disponer de él y a incluir la calificación en la publicidad, pero no fija ninguna letra mínima para vender ni para alquilar. Con una F o una G se firma ante notario exactamente igual: como muestran los datos, es la situación de la mayoría del Vallès.
Otra cosa es que quieras mejorar la letra antes de sacar la vivienda al mercado. Hay actuaciones de coste contenido que suben calificación de emisiones: sustituir una caldera antigua o una calefacción eléctrica por aerotermia o caldera de condensación, cambiar carpinterías o aislar la caja de persiana y la cámara de fachada. El propio certificado incluye, por ley, recomendaciones de mejora concretas para tu vivienda.
Al registrar el certificado en el ICAEN se paga una tasa de la Generalitat. Según las condiciones del propio ICAEN, si la vivienda existente obtiene una calificación A la tasa queda exenta, y si obtiene una B se aplica una bonificación del 50%. Los datos anteriores dan la medida de lo exigente que es ese listón: solo el 6,6% de los certificados de Sant Cugat, Rubí, Cerdanyola y Ripollet tiene letra A o B en emisiones. Además, el Real Decreto 390/2021 premia la eficiencia con más vigencia: el certificado dura diez años, salvo con letra G, que caduca a los cinco.
Si vas a vender o alquilar en Sant Cugat, Rubí, Cerdanyola o Ripollet, necesitarás el certificado antes de anunciar la vivienda. Calcula tu precio al instante y nos ocupamos del resto: visita, cálculo, firma por un arquitecto colegiado del COAC y registro en el ICAEN. Si quieres adelantar trabajo, aquí tienes qué datos conviene tener a mano antes de la visita.
Fuente: Registre de certificats d'eficiència energètica d'edificis (ICAEN), datos abiertos de la Generalitat de Catalunya (analisi.transparenciacatalunya.cat, dataset j6ii-t3w2). Certificados de vivienda —excluido el terciario— por letra de emisiones. Fecha de consulta: 21/07/2026.
Sí. El certificado es informativo: el Real Decreto 390/2021 obliga a tenerlo y a incluir la calificación en los anuncios, pero no exige ninguna letra mínima para vender ni para alquilar.
Diez años. Si la calificación es G, cinco años (Real Decreto 390/2021). Pasado ese plazo hay que renovarlo. Si haces una reforma que mejore el comportamiento energético de la vivienda, puedes actualizarlo voluntariamente para que refleje la mejora.
Por la edad del parque. Gran parte de los edificios de Rubí, Cerdanyola y Ripollet son de los años 60 y 70, anteriores a la primera norma de aislamiento térmico (NBE-CT-79, de 1979). Sin actuar sobre fachada, ventanas o calefacción, esos edificios se quedan en E o por debajo.
No siempre coinciden. La etiqueta muestra dos escalas: consumo de energía primaria no renovable y emisiones de CO₂. Los datos de esta página usan la letra de emisiones.
No. Son únicamente certificados de vivienda registrados en el ICAEN; hemos excluido el terciario (locales, oficinas, naves) para que la foto refleje el parque residencial.
Sí. Con una calificación A la tasa queda exenta y con una B se aplica una bonificación del 50%, según las condiciones del ICAEN para edificios existentes. Es poco frecuente: en el Vallès solo el 6,6% de los certificados registrados tiene letra A o B.
Si nos aportas tú los datos de la vivienda, el precio baja. Aquí tienes la lista de lo que hay que reunir, con el porqué de cada cosa.
Ver qué hay que preparar